EVOLUCIONES HISTÓRICAS
 
Aboliciones de la esclavitud

 

En el Caribe, como en el resto del mundo, el siglo XIX fue el de las aboliciones. Para las principales potencias coloniales del Caribe que en aquel momento eran Inglaterra, Francia y España, la abolición significaba un desafío económico, social y político de gran importancia.

La marcha hacia la abolición, aunque inexorable, es un fenómeno caótico y complejo que resulta de la convergencia y de la confluencia de varios factores ligados tanto a las evoluciones proprias de cada uno de los territorios caribeños y a las metrópolis como a las relaciones entre esos diferentes áreas. Más allá del impacto de la rebelión de los esclavos y de la voluntad de autonomía, hasta de independencia de las colonias impulsada por las minorías dirigentes locales, cabe notar la influencia de los movimientos filosóficos y religiosos a favor de la abolición, la evolución de los regímenes políticos en el seno de las potencias coloniales más democráticas y respetuosas con los derechos individuales, o aún más, los factores del orden económico como cuestionar –bajo la influencia de los economistas liberales– la rentabilidad económica del trabajo servil con respecto al trabajo libre y la competencia impulsada por el cultivo de la remolacha frente a la caña de azúcar, lo que minoraba a proporción el interés de la agricultura de plantación esclavista. Las consideraciones políticas y estratégicas de las metrópolis coloniales, en competencia una con otra, tampoco deben ser olvidada.1

De la confluencia de estos diversos factores, sobresale consecuentemente una gran diversidad de las situaciones respecto a las aboliciones en el conjunto caribeño. Trataremos de destacar las grandes etapas de aquellas aboliciones así como las modalidades de realización.2

1. Un siglo de aboliciones en el Caribe

Las aboliciones de la esclavitud se escalonaron durante un siglo, ocurriendo la primera en Haití en 1793 y la última en Cuba en 1886. Entonces no se puede sino notar la duración bastante larga de expansión del fenómeno por el Caribe, pero también la proximidad geográfica entre el punto de origen y el de terminación, sólo separados por algunas decenas de millas náuticas. La lectura de la cronología de la abolición en el Caribe (vease tabla) nos incitó a operar agrupaciones según la pertenencia a los Imperios coloniales, las fechas de abolición y la proximidad geográfica de los territorios. De eso nacen nueve situaciones diferentes, reproducidas en el mapa. Para realizar este documento, hemos seleccionado las fechas oficiales de las aboliciones. Sin embargo, como lo veremos más adelante, no refleja sino de manera parcial la complejidad de las emancipaciones.

En Haití, la crueldad para con los esclavos y la intransigencia de los colonos que rechazaron la integración de los negros libres en el proceso de apertura política y su participación en las asambleas nacidas en el curso de la revolución francesa, desembocó en la gran insurrección de 1791. Frente a aquella situación peligrosa y a las amenazas de invasión de parte de los ingleses y españoles, los comisarios de la Convención Santhonax y Polverel proclamaron la abolición general de la esclavitud de los negros en 1793. La Convención confirmó y generalizó esa decisión a todas las colonias francesas en 1794. Pero, el decreto3 no se aplicará en Martinica, ocupada por los ingleses en aquel entonces. Consecuentemente, esta isla no conocerá el restablecimiento decidido por Bonaparte en 1802.4

La influencia de la Revolución haitiana en la situación en Santo Domingo (la actual República Dominicana) permite asociar estos dos territorios. Las aboliciones y restablecimientos sucesivos en la parte este de la isla según cómo sucedían los episodios políticos, militares, y las ocupaciones por las potencias coloniales condujeron finalmente a una abolición definitiva en Santo Domingo en 1822. Cabe recordar que en Haití, la abolición de 1793 no impidió que se estableciera un régimen de trabajo forzoso, no muy alejado en realidad de la esclavitud y al servicio de una aristocracia de terratenientes de color que se constituyó con rapidez. Paradójicamente, la abolición en Haití y la independencia de aquel territorio, al favorecer el aumento del precio del azúcar, hicieron, para cierto tiempo, que el sistema de la plantación azucarera esclavista fuera más rentable... Fuese lo que fuese, Haití disfrutaba entonces de un gran prestigio en el Caribe ante los candidatos a la libertad.

Acontecimiento que muchas veces ignoran los que no son hispanohablantes, los pequeños Estados de Centroamérica así como México abrogaron la esclavitud en el curso de los años 1820.5 Allí, el número de cautivos era bastante reducido, y ninguno de aquellos países dependía de una economía basada en el trabajo servil para su prosperidad y potencia. La influencia de los movimientos abolicionistas quakers y de los principios progresistas contenidos en la Declaración de Derechos6 de los Estados del Norte de la federación americana fueron determinantes en el proceso de abolición de aquellos Estados. Es de notar que la abolición de la esclavitud en México, en 1829, instigó por parte la separación y la independencia de Texas (en 1836) donde la esclavitud persistirá más tiempo.

En Inglaterra, en 1833, el rey ratifica el bill que proclama la emancipación general votada por el parlamento. Esta abolición es sobre todo un testimonio del desinterés económico de la Corona en beneficio de los territorios asiáticos, en particular de las Indias orientales, que gozaban de perspectivas de desarrollo de mucho más interés que las de las pequeñas islas del Caribe. Conviene poner la abolición en las colonias francesas (1848) en el haber de la Revolución de 1848 y de la instauración de las leyes de abolición votadas por la Segunda República gracias particularmente al impulso de Victor Schœlcher. La abolición fue inmediata y permitió el acceso a la ciudadanía. Colombia y Venezuela abrogaron de manera definitiva la esclavitud con bastante retraso en comparación con los demás estados de la región, particularmente con los estados de Centroamérica a pesar de su proximidad geográfica.

Más en el norte, en Estados Unidos, el problema de la abolición no fue un problema colonial sino un tema interno a la Federación. La potencia del movimiento abolicionista –hay que recordar el éxito de La case de l'Oncle Tom7 en 1852– pero también las ambiciones de los capitalistas del Norte que aspiraban a someter el Sur, tuvieron un papel importante en la activación de la guerra de secesión. El Presidente Lincoln proclamó la abolición general en 1863. Fue confirmada en la decimotercera enmienda de la Constitución en 1865. La victoria de los Estados del Norte acarreó el fin de la esclavitud en la totalidad de la Unión.

Por fin, la abolición fue efectiva en Puerto Rico en 1873, luego en Cuba en 1886. En Cuba, las condiciones económicas favorables para que durara el cultivo de la caña de azúcar en el ámbito de las extensas plantaciones industrializadas, asociando por lo demás mano de obra servil y mano de obra libre, los juegos de poderes entre la aristocracia de los terratenientes y la potencia colonial española, entonces en decadencia, permitieron, durante más tiempo que en otros lugares, el mantenimiento del sistema esclavista. Bien se percibe entonces la diferencia entre potencias como Inglaterra o Francia implicadas en el proceso de industrialización capitalista y España en decadencia en aquel momento.

En resumen, como se puede observar en el mapa, la progresión espacial de la abolición no se efectuó de manera homogénea en el área caribeña. Tampoco lo fue el proceso de abolición. En efecto, las fechas oficiales que se consideran para este trabajo de cartografía no siempre reflejan la complejidad del proceso de las aboliciones en el Caribe.

2. Las condiciones de la emancipación

Tentativas, aboliciones parciales, medidas preparativas y aprendizaje

Primero, cabe notar que, a veces, las aboliciones no fueron efectivas sino al cabo de varias tentativas, como ya lo vimos en el caso de algunas colonias francesas (Guadalupe, Guyana y la parte española de Santo Domingo,8 Hispaniola).

En Francia, después del restablecimiento decidido por Napoleón Bonaparte, la Monarquía de Julio tomó medidas favorables a la manumisión en el curso de los años 1830. En 1845, las leyes Mackau9“aliviaron” la esclavitud antes de su supresión definitiva en 1848. En Venezuela, una primera abolición fue instaurada por Bolívar en 1816. Era una de las condiciones de la ayuda haitiana de Pétion, primer Presidente de Haití, contra la potencia española. Es de precisar que entonces aquella abolición sólo se limitaba a los hombres a condición de que se alistaran. Fue cuestionada con rapidez por las élites dirigentes conservadoras. La abolición definitiva ocurrió en 1854. En México, si se decretó la abolición definitiva en 1829, una abolición parcial fue otorgada ya en 1821 a los sujetos nacidos en el territorio.

En las colonias inglesas, la abolición fue acompañada de un período de aprendizaje, o sea una emancipación progresiva al fin de la cual el antiguo esclavo obtenía su verdadera libertad. La duración del período de aprendizaje era variable según si se trataba de esclavos en las plantaciones o de esclavos de la servidumbre o urbanos.10 En algunas islas inglesas, aquel período de transición hacia el nuevo estatus no duró más de un año (Antigua y Barbuda, San Vicente). Podemos considerar que, en la realidad, la emancipación fue conseguida en 1838 en las islas inglesas. En 1847, se otorga la libertad a los recién nacidos en Santa Cruz, colonia danesa, antes de la abolición definitiva un año más tarde. La ley Moret de abolición gradual votada por las Cortes españolas en 1870 otorga la libertad general en Puerto Rico sólo en 1873 y en Cuba en 1886. En Cuba, los niños que nazcan y los esclavos de más de 60 años de edad obtienen la libertad en 1870, el resto de la población servil tendrá que esperar aún más de diez años.

Se recordará que es usual oponer dos modelos de emancipación. El modelo inglés de emancipación progresiva –el más ampliamente difundido– y el modelo francés de emancipación inmediata. A diferencia de Inglaterra, las aboliciones en el imperio colonial francés están relacionadas con las crisis revolucionarias y las reivindicaciones democráticas. A causa de su mismo origen, fueron cuestionadas según las evoluciones políticas nacionales.

Las consecuencias de las aboliciones desfasadas

Es posible preguntarse sobre las consecuencias de aquellas aboliciones desfasadas, respecto a la proximidad de los territorios del Caribe. La abolición en las colonias británicas acarreó la fuga de esclavos, en particular desde las colonias francesas cercanas. Sin embargo, no hubo huida masiva. Además, estaríamos equivocados al pensar que la abolición fue la señal de una entrada sistemática en una nueva era. No soluciona en absoluto los problemas y las condiciones de vida no siempre parecen cambiar para las poblaciones. Sobretodo, parece que la proximidad de “tierras de libertad” haya fortalecido la impaciencia de los cautivos.

Abolición e independencia

Sea como sea, conviene subrayar que la esclavitud aparece como un elemento considerable en la estructura de las identidades nacionales en el Caribe, y aunque no todos los territorios del Caribe están independientes en este momento, parece particularmente interesante situar en su cronología las fechas de abolición respecto a las de las independencias para intentar discernir cómo se inscriben las aboliciones en la perspectiva futura de la descolonización. Es importante entonces destacar dos cronologías distintas. En los territorios continentales, la independencia precede la abolición de la esclavitud, mientras que ocurre lo contrario en los territorios insulares donde, excepto en Haití, el tema de la abolición no conduce directamente al de la independencia. En efecto, los territorios insulares acceden a la independencia durante el siglo XX, a veces más de cien años después de las aboliciones... Para las grandes potencias geopolíticas que dominan el Caribe durante el siglo XIX, en ninguna medida venía la abolición asociada a la independencia, lo que era sinónimo de pérdida de la colonia. ¿Se debe ver en las aboliciones más tempranas, decretadas en territorios continentales ya independientes, una voluntad de juntar a la totalidad de la población en torno a la idea de “nación”? En la realidad, difícilmente concuerda la libertad con la igualdad.

En fin, Haití y Cuba –puntos de salida y de llegada del proceso de propagación de la abolición de la esclavitud en el Caribe– son dos ejemplos aislados. Haití es a la vez el modelo original para los que aspiran a la libertad, pero también un camino que es preciso evitar para los representantes del poder político de estas regiones, que estén o no a favor de la abolición... Cuba, representa ser, por su parte, el último avatar de la abolición, a causa, sin duda, tanto de la potencia del conservatismo de las élites criollas como de su incapacidad a desarrollar la industrialización del azúcar. Cabe observar que, hoy todavía, estos dos Estados se distinguen en el ámbito del área caribeño.

Es importante subrayar que, en definitiva, las aboliciones ocasionaron, en casi todo el Caribe, el recurso a una mano de obra llamada libre, bajo contrato y llegando de Asia, proceso en el que algunos pudieron ver una segunda esclavitud.

 

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Cronología de la abolición de la esclavitud en el Caribe
  Primera
abolición
Abolición de la esclavitud Fecha de la independancia
Haití   1793 1804
República Dominicana
 1801 1822 1844
Costa Rica
  1824 1821
El Salvador   1824 1821
Guatemala   1824 1821
Honduras   1824 1821
México   1829 1810

Antillas inglesas
Anguila
Antigua y Barbuda
Bahamas
Barbados
Belice
Islas Caimán
Dominica
Granada
Guyana
Islas Vírgenes
Jamaica
Montserrat
Turcas y Caicos
San Cristóbal y Nieves
Santa Lucía
San Vicente y las Granadinas
Trinidad y Tobago

 
1833-1838
1833-1834
1833-1838
1833-1838
1833-1838
1833-1838
1833-1838
1833-1838
1833-1838
1833-1838
1833-1838
1833-1838
1833-1838
1833-1838
1833-1838
1833-1834
1833-1838


1981
1973
1966
1981

1978
1974
1966

1962


1983
1979
1979
1962
Nicaragua   1838 1821

Islas Vírgenes danesas
San Juan
Santo Tomás
Santa Cruz

 
1846-1848
1846-1848
1846-1848
 
Antillas suecas
San Bartolomé
 
1847
 
Antillas francesas
Guadalupe
Guayana
Martinica
San Martín (zona francesca)
1794
1848
1848
1848
1848
 
Colombia 1814 1851 1810
Panamá   1851 1903
Venezuela 1816 1854 1811
Antillas neerlandesas
Aruba
Curazao
Bonaire
Saba
San Eustaquio
Surinam
San Martín (neerlandesa)
 
1863
1863
1863
1863
1863
1863
1863






1975

Estados Unidos
  1863-1865 1776
Puerto Rico   1873  
Cuba   1880-1886 1898
NB: Los nombres de las fronteras y países son los de hoy. En la época de la abolición, Panamá era parte de Gran Colombia y Belice se llamaba Honduras británico.

1 No vaciló Inglaterra en considerar la abolición como elemento de desestabilización de las potencias rivales, en particular Francia.

2 Sin duda, hubiera sido interesante proponer una tipología de la abolición basada en las condiciones de acceso a la libertad (libertad arrancada, otorgada, negociada...), sin embargo las diversas situaciones rápidamente nos aparecieron como muy complejas y no tratadas de manera global por los historiadores. Además, están en el centro de numerosas polémicas “politiqueras” respecto a la filiación implícita de las poblaciones actuales con los esclavos rebeldes de aquella época.

3 Decreto de la Convención nacional “Que abroga la esclavitud de los Negros en las colonias”.

4 Toda implicación de Josefina en el restablecimiento de la esclavitud no es sino una ilusión.

5 Mucho antes de Inglaterra y Francia, si es preciso señalarlo.

6 Se trata de las diez primeras enmiendas de la Constitución de los Estados Unidos.

7 De la norte americana Harriet Beecher Stowe.

8 En Haití se puede considerar que la libertad fue realmente conseguida en la totalidad del territorio durante la Presidencia de Jean-Pierre Boyer (1818-1843).

9 Aquellas leyes tenían una importancia limitada: derecho a la educación, posibilidad de ahorrar un peculio y rescatarse, horarios precisos de trabajo.

10 Se iba a acabar en 1840 para los esclavos en las plantaciones y en 1838 para los esclavos de la servidumbre y los esclavos urbanos.



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Autor(a) : Yvan Bertin

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