INTERCAMBIOS, TRANSPORTES Y TIC
 
Tecnologías de comunicación (2013)

 

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La generalización de las comunicaciones electrónicas supone un verdadero salto temporal. El valor de la información y de lo inmaterial y el lugar que ocupan en les actividades humanas supone un cambio copernicano. Se dan modificaciones drásticas en la forma de trabajar y de comunicar. En 2012, uno de cada tres habitantes del planeta estaba conectado, o sea 2,5 miles de millones de individuos. El ratio actual para el Caribe es similar con 12 millones de personas conectadas.

Los intercambios de datos registran un incremento exponencial. La mayor parte de estos datos pasan por el canal de la fibra óptica. El Caribe esta globalmente bien integrado en la red mundial. La era de la información procede a un nuevo reparto de las oportunidades en el ámbito socio-económico con el que el Caribe puede quedar marginado o, por el contrario, sacar alguna ventaja para superar los hándicap anteriores. La conexión del Caribe con el mundo a través de las tecnologías de la comunicación tiene una lógica heredada de su pasado y que responde a su posicionamiento. En efecto, por el archipiélago y los márgenes de la cuenca transitan las comunicaciones entre los Estados Unidos, Europa y América del Sur, y la cuenca del Caribe tiene acceso a esta red. Los mercados locales son de dimensiones reducidas, pero están integrados en una lógica que les da acceso a mercados más importantes. Entre los numerosos operadores está AT&T, heredera del antiguo gigante americano junto a Cable and Wireless, antigua y próspera empresa inglesa que presta servicios en la mayor parte de las islas del archipiélago.

En 1989, tras treinta años de servicio, el viejo cable Key West Havana dejó de prestar servicio, pero siguen funcionando infraestructuras de los años 90 que conectan Jamaica con Bahamas, Florida con las islas Vírgenes o Puerto Rico. Pero la mayor parte de las conexiones fue implementada a principios de los años 2000 y reforzada desde entonces: Américas II mide 8400 kilómetros y une Hollywood (Florida) con Fortaleza en Brasil, pasando por las islas Vírgenes americanas, Puerto Rico, Martinica, Curazao, Venezuela, Trinidad y la Guayana francesa. Arcos 1 (Americas Region Caribbean Optical Ring System) da la vuelta a la cuenca del Caribe desde Florida hasta Puerto Rico, pasando por todos los países de América Central. Existen otros cables, como ECFS (East Caribbean Fiber System) que conectan 14 islas del archipiélago desde 1995. Llama mucho la atención el que la estructura de las redes electrónicas de comunicación en el Caribe esté casi calcada de las redes del tráfico aéreo o marítimo. Los hub, puntos de interconexión importantes que conforman esta estructura son Miami, Puerto Rico y Panamá, lo mismo que para el transporte aéreo. Gracias a las tecnologías de la información (TIC), las islas del archipiélago pueden librarse de las trabas y de los obstáculos que son: el mar, las distancias y el tamaño.

La alternativa es ésta: decantarse por actividades de servicio a distancia con poco valor añadido o, por el contrario, acometer el desarrollo de segmentos punteros y competitivos, acordes con las dimensiones de la Cuenca del Caribe. Es la vía por la que optado Puerto Rico que se beneficia de una financiación global, por parte de los Estados Unidos de varios millones de dólares anuales, lo que no es poco. Más allá el ejemplo de Puerto Rico, los TIC son una baza incuestionable para las islas del Caribe.

La siguiente fase de desarrollo de las nuevas redes de banda ancha es la llegada de la fibra óptica hasta el usuario. ¿Podrán equiparse las entidades más pequeñas del Caribe, y a qué ritmo? Nuevas oportunidades empiezan a despuntar en la cuenca, nuevas modalidades de uso, como los servicios a distancia. De su capacidad para convertirlos en nuevos recursos, depende el lugar que ocupe el Caribe en los juegos de los intercambios comerciales y del desarrollo.

Autor(a) : Pascal Buleon
Traducción :  : Alfred Regy

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