EL TRANSCURRIR DE LOS DÍAS
 
Migraciones: nuevas tensiones

Las corrientes migratorias procedentes de ambos lados del Atlántico siguen siendo importantes, y dan lugar a tensiones políticas internacionales, a temores, a polémicas en las fronteras y hasta a la emergencia de un trasfondo xenófobo y racista. Aunque el Caribe no ha sido objeto de la atención regular de los medios de comunicación internacionales, sus problemas migratorios no dejan de ser considerables y son fuentes de futuras dificultades.

En este comienzo de 2016, aparecieron varias zonas de tensiones debidas a las corrientes migratorias. 

1. Tensiones raciales entre Haití y la República Dominicana

El ejemplo más crítico resulta ser el problema de las relaciones entre Dominicanos y Haitianos. Desde que la República Dominicana tomó las medidas de octubre de 2013, la situación se volvió dramática, tanto para los Haitianos recién llegados como para aquellos que nacieron y viven en el país, que practican su idioma y no conocen el criollo ni las formas de vida y usos de Haití. Durante el último trimestre de 2015, más de 20 000 personas fueron arrestadas y expulsadas. El control policial no deja escapatoria alguna a los Haitianos o a los Dominicanos descendientes de Haitianos, sobre todo si son incapaces de presentar los documentos de identidad. Se los expulsa enseguida, sin que puedan recuperar nada de sus pocos bienes, ni avisar a sus familias. El caso de una joven que tuvo que dejar a su bebé para que le cuiden durante algunos meses, salió en la portada de los periódicos locales. Los que siguen viviendo en el territorio dominicano tienen grandes dificultades para reivindicar sus derechos. Aquellos expulsados se amontonan en campamentos cercanos a la frontera, como en Ouanaminthe, Malpassé, y Anses á Pitres, en condiciones sanitarias pésimas (sin letrinas, con tiendas en vez de cabañas, sin agua potable, sin evacuación de aguas residuales, sin carreteras). En el mejor de los casos, el lugar es arbolado y genera una pequeña agricultura, pero en el sureste de Haití la desforestación condujo a la desertificación, y el paisaje es yermo y desolado. Las ONG y asociaciones benéficas tratan de ayudar a estos nuevos apátridas, pero lo a que aspiran sobre todo es encontrar trabajo, desgraciadamente en un país donde la tasa de paro es muy elevado y el trabajo informal la norma.

Además, en la República Dominicana se oyeron en varias ocasiones violentos discursos racistas en contra de los Haitianos o de los descendientes de Haitianos. En los documentos de identidad dominicanos se indica de manera indirecta el color de la piel, es decir blanco, “indio” con piel clara o oscura pero nunca negra. 

¿Qué porvenir tiene esta denegación de los derechos básicos? Hasta hoy, a pesar del oprobio internacional (OEA, ONU, CARICOM, ALBA) y de todos los Estados de la región, gran parte de las élites políticas y económicas, e incluso los intelectuales del país, mantienen sus posiciones.   

2. Cuba: Reactivación de los flujos migratorios

La reactivación de la emigración procedente de Cuba es el otro gran problema actual. Nace este fenómeno del contexto geopolítico y en particular de las recientes relaciones establecidas entre los Estados Unidos y Cuba.Hasta hoy, los inmigrantes cubanos se beneficiaban de condiciones de acogida y asentamiento más favorables que todas las demás etnias que llegaban o intentaban instalarse en los Estados Unidos. Pero se alzan voces, como la de Marco Rubio, candidato eliminado de las primarias del partido Republicano y de origen cubano, para pedir que el Congreso reconsidere las disposiciones en vigor. Aquellos representantes alegan que se han normalizado las relaciones americano-cubanas así que las mismas reglas se deben aplicar igualmente a cualquier inmigrante latinoamericano. Aquellas noticias, que los cubanos conocen, llevaron a los candidatos a emigrar antes de que cambiara la ley. A pesar de esto, las vías de la emigración pasaron por trayectorias complicadas. Al parecer, las precarias embarcaciones de los balseros volvieron a zarpar. Los “ Coast Guard” americanos han hallado a unos veinte cubanos clandestinos en una isla desierta de los “Keys” al sur de Florida.

Más importante, el viernes 15 de abril de 2016, grupos de inmigrantes de más de 1500 personas, en mayoría cubanos, intentaron atravesar la frontera entre Panamá y Costa Rica. Una semana antes, también en Costa Rica, otro grupo boqueado en la frontera nicaragüense intentó una operación similar. El último acontecimiento de aquel mes de abril no deja de sorprender: transportaron y abandonaron a 17 cubanos en una playa de la bahía de Fort de France en Martinica. El pasa fronteras los llevó desde Cuba hasta San Martín y Santa Lucía, so pretexto de conducirlos a Puerto Rico, puerta de entrada de los Estados Unidos.  

3. Mexico: inversión de las tendencias migratorias

Como se nota en varias circunstancias, los fenómenos migratorios son complejos y siempre se insertan en el tiempo y en un contexto geopolítico. Hace más de 15 años que en México se observa una disminución de la natalidad y de la tasa de fecundidad. Al mismo tiempo, el crecimiento económico resultó bastante sostenido, a pesar de la crisis de 2008-2009 y de la de 2012. Por eso, la mano de obra menos necesidad tiene de buscar trabajo en otros países. En contraste, son más difíciles las condiciones para emigrar a los Estados Unidos: menos empleos sobre todo en la agricultura que era el sector privilegiado de los inmigrantes mexicanos (Texas, California). Además, bajaron los costes horarios durante el período 2008-2014. La crisis provocó también un ostracismo creciente con respecto a los inmigrantes, y las expulsiones son, muchas veces, violentos y aumentaron en un 85% entre 2005 y 2013. 

Durante los últimos cinco años, los regresos al país fueron superiores a la salidas. Varios centros de investigación, uno de los cuales ubicado en Austin en Texas, han estimado en un millón el número de mexicanos que salieron de los Estados Unidos. Más sorprendente aún, se calcula que, desde 2013, el número de inmigrantes chinos por año es superior al de los originarios de México. Para completar, conviene notar que un estudio sobre los alumnos de cuatro estados del norte de México muestra que 420 000 de ellos nacieron y vivieron entre 2 y 15 años en el Estado vecino del norte. Durante la investigación, el 70% de los alumnos se declararon de nacionalidad americano-mexicana, y efectivamente se benefician de la doble nacionalidad ( del jus soli por haber nacido en los Estados Unidos y del jus sangunis por sus padres). 

Al contrario, los grupos de emigrantes procedentes del istmo que pasan por México, siguen muy numerosos. Las más veces, padecen muchas desapariciones. Las mujeres y las chicas son las más vulnerables. Varios reportajes informan sobre manifestaciones de madres que buscan a sus hijas. Hablan de un número de 20 000 para los tres últimos años. 

Cambian sumamente las rutas y los flujos migratorios y se transforman a lo largo de los meses según las situaciones políticas de cada Estado, pero también según el contexto internacional. Es por eso que un informe de la OIM (Organización internacional para las Migraciones) con fecha del 6 de mayo de 2015 subraya que hay más inmigrantes que se instalan en los países de América latina y en el Caribe que los que salen del Caribe, lo que resulta inédito desde hace más de sesenta años. No se distingue en el informe lo que pertenece al ámbito brasileño o argentino de lo que es del Caribe. En 2013 había 8 548 000 inmigrantes internacionales en América latina y en el Caribe, es decir unos 500 000 más que en 2010 y 5 millones más que en 2000. No son vueltas al país. La crisis en Europa del sur no es ajena a estas llegadas recientes: los más numerosos han sido los españoles, y luego los italianos y portugueses y después los franceses. 

También se ha notado en los casos recientes de inmigrantes clandestinos que fueron detenidos que un gran número de ellos eran originarios de Africa sin más precisión. Son nuevas rutas, nuevos coyotes, nuevas fuentes de enriquecimiento para unos pocos, ya que más complejos resultan los viajes, más son elevados los costes.  

 

 Figura n°1: Nuevas rutas de la migración

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 Autora: Frédérique Turbout, MRSH, Université de Caen Normandie, 2016.
 

Para ir más lejos......  


¿Una inminente crisis puertorriqueña?

Durante estas últimas semanas, las organizaciones financieras internacionales y la prensa aparecieron preocupados por la situación financiera de la gran isla de Puerto Rico. Pero desde hace diez años esta entidad se enfrenta a una triple crisis:

  • Crisis financiera consecuencia directa del abandono por los Estados Unidos de la política de desgravación fiscal emprendida al fin de los años 50 que permitió un rápido desarrollo económico. El Gobierno de San Juan no tiene la capacidad de pagar una deuda masiva de 72 mil millones de dólares, lo que equivale a 20 000 dólares por cada habitante. En abril de 2016 no pudo atender el pago de varios millones de dólares. Además, no se puede declarar el Gobierno en estado de quiebra, y la capital puertorriqueña no se beneficia de las leyes que se aplican a las grandes comunidades municipales de los Estados Unidos.
  • Crisis económica porque las empresas ,como se acabaron las ventajas, se desplazaron hacia países más favorables para la rentabilidad. El turismo que tiene que competir con las otras islas de la zona no es capaz de compensar los empleos destruidos en la industria. A fines de 2016, el índice de la pobreza superaba los 47% de la población total.
  • Crisis demográfica: aparte de las bajas del índice de natalidad, parecidas a lo que se observa en la totalidad de la zona, Puerto Rico sufrió una pérdida de 300 000 habitantes en ocho años, lo que equivale a casi un 8% de la población. Varias publicaciones afirman que actualmente salen entre 40 000 y 60 000 personas que emigran hacia los Estados Unidos y Canadá. El hecho de que los puertorriqueños tengan también la nacionalidad americana y que potentes comunidades originarias de la isla se hayan instalado en las grandes áreas metropolitanas del nordeste facilita aquellas salidas.

Faltarán varios años para medir las consecuencias de aquellas salidas, porque los que salen del país son, las más veces, jóvenes y capacitados. Entre otros aspectos, se notará un envejecimiento de la población y como consecuencia, una pérdida de competencias y capacidades de innovación.

Autor(a) : Monique Bégot
Traducción :  : Alfred Regy

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